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Notoriedad Polémica¿Cómo conseguir que mi publicidad venda? Seguramente se ha preguntado cientos de veces cómo hacer que su anuncio venda. Si ha leído esta página en alguna otra ocasión ya sabrá que la clave no está en hacer largos anuncios que describan todas las ventajas de nuestro producto. Es probable que piense que para vender hay que destacar, que cuanto más original, mejor. Y es posible que tenga mucha razón. 

En la década de los 60 Alfred Politz estudió la efectividad de la publicidad en diversos magazines. Y la conclusión que sacó fue evidente, cuanto mayor es la presencia, cuantos más impactos se den, mejor es la relación entre la marca y los consumidores. Cuantos más impactos recibían las personas mayor era su recuerdo de la marca, e incluso la credibilidad que le daban al mensaje, influyendo positivamente en la compra. Por lo tanto la tendencia ha venido siendo hasta la actualidad “más impactos, mejor publicidad”. 

Por desgracia, hoy en día recibimos tantos impactos que muchos de ellos pasan prácticamente desapercibidos. Podemos escuchar una cuña de radio a la vez que vemos una marquesina con un cartel publicitario, donde hay una persona que viste una camiseta de una marca de telefonía móvil. ¿Con qué estímulo se queda? Por lo tanto ya no sólo hace falta realizar muchos impactos, es necesario que destaquen, que los consumidores los reciban. Hoy en día una de las mayores guerras que hay en publicidad la desatan los propios anuncios por destacar unos de otros. 

Por lo tanto, además de preguntarse ¿cómo conseguir que mi publicidad venda? debe plantearse ¿cómo hago para que mi anuncio destaque entre los demás? Es posible que observe un anuncio realizado a la perfección, con una música maravillosa y un locutor con la voz más clara que conozca, y sin embargo, es muy probable que sólo recuerde el anuncio de un locutor tartamudo diciendo un trabalenguas, recuerda el segundo anuncio porque le ha provocado una sensación especial. 

Hoy, la intensidad de mensajes publicitarios es tal, que la principal dificultad no es realizar muchas inserciones publicitarias, sino conseguir que nuestro anuncio destaque entre la competencia. Lógicamente cuanto más estandarizado es un mensaje más inserciones necesitaremos para conseguir el mismo efecto, en este caso destacará por la gran frecuencia.

Y aquí es donde entra la polémica: sexo, violencia, religión, catástrofes naturales. La pregunta es ¿es lícito utilizar un enfermo de SIDA para un anuncio de ropa como en las archiconocidas campañas de Benetton? Una cosa está clara la polémica asegura notoriedad.

Aunque la notoriedad de un anuncio no siempre asegura que se recuerde la marca. Están surgiendo muchas campañas que pese a su notoriedad y al propio recuerdo del anuncio apenas dejan en la memoria de los consumidores el objeto de la promoción o de la marca. Incluso en muchos momentos se vuelven en contra de sus creadores como se refleja en un informe emitido por la Advertisement Standards Authority, donde campañas de KFC, The L Workd, Mazda, ó Damart fueron denunciadas profusamente, ganándose la aversión del público británico.

Es seguro que Benetton ha alcanzado notoriedad con sus campañas pero ¿ha aumentado con esto sus ventas?

Un dato: Lo realmente importante fue su idea, si está ejecutada como quería dependerá su éxito o su fracaso, pero una idea excepcional traducida en un negocio excepcional que no conoce casi nadie, nada más que una pequeña parte de la masa de consumidores, se convierte en un negocio frustrado.

Un consejo: ¿Le he comentado alguna vez que “se atreva”? Si no se atreve lo hará la competencia. Sí, es posible que la competencia se estrelle y una promoción no funcione como debiera, pero ¿y si triunfa? ¿Cuántos pantalones venderá usted entonces?

Actualidad: Primero fue Amo a Laura, la campaña a favor del matrimonio virgen. Y ahora le “roban el escacho a Zapatero”. La agencia de publicidad Tiempo BBDO creo su campaña publicitaria “levántate contra la pobreza” para la ONU, basada en un videomontaje falso y en un blog ficticio en el que le robaban el sillón a Zapatero. La “polémica” ha dado la vuelta a España. ¿Ha valido la pena?

El resbalón publicitario: Sanidad ha solicitado a Burguer King la retirada de la campaña publicitaria de sus hamburguesas XXL por incitar el consumo de raciones gigantes. Parece ser que la campaña incumple un compromiso entre los hosteleros y la AESA. En el anuncio gráfico aparece una jugosa hamburguesa que ocupa todo el espacio. ¿Le apetece más ahora una XXL o antes de la prohibición?

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